Arte Floral Japonés… Ikebana

Por la admiración de la naturaleza: el sol, el agua, los árboles, los sonidos en Japón nace el Ikebana, una de las artes florales más tradicionales. Se trabaja la creatividad y expresión de sentimientos con las flores. Este mes de enero en el Museo de Zaragoza puedes aprender esta  técnica con los talleres que proponen del 15 al 22 . 

Arte floral Japonés. Ikebana

Hace más de 600 años, los antiguos ikebanistas, tenían en cuenta el código de la flor.  Controlar tu estado mental para que esté en clama. Armonizar el cuerpo y alma. Trabajar de corazón a corazón con las flores para tener así una comunicación entre artista-flor. Conexión entre hombre y naturaleza. Con actitud relajada y despreocupada como una flor de campo, trabajar con humildad y desinteresadamente y  agradecer el poder trabajar con flores.

Arte floral Japonés. Ikebana

Hay unas reglas básicas en el arte Ikebana, y es que antes de cortar la flor hay que observarla, usar flores frescas. No se deben de utilizar más de tres flores diferentes ni tampoco tres colores. Después de cortar la flor hay que introducir el tallo en agua y colocarla inmediatamente en el florero sin manipularla demasiado. El recipiente es una de las partes más importantes y no debe ser algo secundario, sino que también ahy que observarlo al comenzar la decoración.

Arte floral Japonés. Ikebana

Nuestro área de trabajo siempre debe estar ordenado y limpio. Este arte desarrollado por maestros japoneses es un puente hacia la imaginación, los elementos se sitúan de acuerdo con estrictas reglas de ángulo y medida. 

Arte floral Japonés. Ikebana
Ikebana. Arte Floral Japonés
Ikebana. Arte Floral Japonés

Es una técnica floral que requiere de constante práctica y entrenamiento. Según el estilo que eligas y la estación del año en la que te encuentres se utiliza un material u otro.

Flores agrupadas, flores lanzadas al recipiente, una rama-símbolo acompañada de flores más cortas…. un sinfín de posibilidades que harán de la decoración un espacio de relajación!

 

 

Fotos: marcmoll.net